Si cada vez que abres el grifo de la ducha o bañera, recoges en un cubo el agua que dejas correr hasta que sale suficientemente caliente, esos litros podrás reutilizarlos con un gesto que haces a diario como es descargar la cisterna del inodoro. En lugar de darle a la bomba, vierte parte del agua de tu cubo en la taza (puedes utilizarlo varias veces).
Evitarás derramar entre 5 y 10 litros de agua potable en cada vaciado.
Un pequeño cambio en tu rutina que podemos hacer todos y que contribuye a
conservar nuestros escasos recursos hídricos.